Queridos compañeros y amigos,


Deseamos y esperamos que la gran mayoría de vosotros y vuestras
familias estéis bien, libres de coronavirus y fuertes
psicológicamente para aguantar el largo periodo de cuarentena que
nos espera.

Como profesionales de salud mental y como 
expertos
en Patología Dual, 
es
nuestro deber colaborar al máximo, junto con el resto de
profesionales sanitarios, en la lucha contra la actual pandemia
generada por el COVID-19


Como es natural, debemos seguir estrictamente las directrices de las
autoridades sanitarias respecto a las medidas preventivas,
diagnósticas y terapéuticas a seguir y esforzarnos para que nuestros
pacientes y sus familias las entiendan perfectamente y las cumplan.


Sin embargo, es preciso reconocer que los pacientes con Patología
Dual 
presentan
unas peculiaridades psicopatológicas y conductuales que merecen
nuestra especial atención.


Son, naturalmente, las derivadas de presentar, simultáneamente, una
patología adictiva junto a otro trastorno mental, lo que conlleva
una serie de condicionantes asistenciales que queremos compartir con
todos vosotros con el fin de que puedan ser tenidos en cuenta en
nuestra práctica clínica cotidiana:


  1. Debido a la cuarentena y a
    los estrictos controles policiales para hacerla respetar, es muy
    probable que falten sustancias psicótropas en el mercado ilegal.
  2. La dificultad para
    adquirir sustancias psicótropas puede provocar cuadros de
    abstinencia capaces de generar sintomatología ansiosa-depresiva
    y conductas anti-normativas en los pacientes con patología dual.
  3. La falta de
    sustancias psicoactivas puede provocar la descompensación de la
    patología psiquiátrica, con la posibilidad de que los pacientes
    presenten alteraciones conductuales y aparezca riesgo autolítico.
  4. No es descartable
    una deficiente dispensación de medicamentos, como por ejemplo
    metadona (por dificultades en su elaboración y distribución),
    buprenorfina, naltrexona, namelfeno, disulfiram, etc, debido a
    problemas con la prescripción o la distribución en farmacias, lo
    que puede propiciar recaídas en consumos compulsivos y la
    reagudización de la psicopatología.
  5. Los pacientes con
    patología dual también utilizan recursos asistenciales de
    reducción de daños que seguramente se verán limitados por la
    cuarentena, por lo que puede aumentar su vulnerabilidad
    orgánica, ya habitualmente precaria, a la infección por COVID-19.
  6. Puede devenir muy
    difícil la convivencia familiar si, junto al estrés de la
    cuarentena, muchas familias deben acoger en casa a sus pacientes
    duales que, habitualmente, hacen una vida callejera.
  7. Muchos pacientes
    duales viven en situación de marginalidad, por lo que puede ser
    necesario implementar una cuarentena coercitiva que será, para
    muchos de ellos, muy difícil de sobrellevar.
  8. Debido a la
    situación critica del sistema sanitario, muchas unidades de
    desintoxicación, comunidades terapéuticas y otros recursos
    específicos están bloqueando los ingresos como medida para
    evitar la diseminación del COVID-19 y, al mismo tiempo, proteger
    a los pacientes ya ingresados, lo que incrementa la situación de
    vulnerabilidad de los pacientes con patología dual.
  9. El riesgo de
    recaídas y reagudizaciones del paciente con patología dual,
    debido a factores psicopatológicos, farmacológicos, familiares y
    sociales, es muy elevado en situaciones estresantes, por lo que
    el sistema sanitario debe tener presente esta fragilidad para
    evitar que el riesgo de infección y propagación del virus pueda
    verse incrementado.
  10. Hay que recordar
    que si ya, habitualmente, la salud mental está precariamente
    dotada en el actual sistema sanitario, los pacientes con
    patología dual, por su especial complejidad clínica y sus
    elevados costes asistenciales, pueden sufrir duramente los
    efectos de una pandemia que está agotando los actuales recursos
    sanitarios.
  11. Por ello, hay que
    evitar, por todos los medios y en base a las actuales evidencias
    científicas, que los pacientes duales que necesiten atención
    médica o psiquiátrica especializada tengan dificultades para
    acceder a los centros de salud y hospitales generales, hasta
    llegar a ser rechazados, debido a sus características clínicas y
    al estigma social que les margina.
  12. Es preciso
    informar y divulgar a los pacientes duales y a sus familias los
    teléfonos de la red de adicciones y de salud mental donde pueden
    efectuar consultas relacionadas con su situación clínica, con
    una posible reagudización psicopatológica o conductual o como
    conseguir medicación psicofarmacológica apropiada.
  13. Si la atención
    por teléfono no fuera suficiente, es necesario recomendar a los
    pacientes duales que no acudan a urgencias generales (que
    estarán colapsadas) y que lo hagan a nuestros dispositivos
    asistenciales.
  14. Hay que recordar
    a los pacientes que en caso de tener que ser ingresados a causa
    del COVID-19, tienen que identificarse como pacientes con
    patología dual que necesitan una medicación adicional a las
    medidas anti-infección, mostrando, para ello, los tratamientos
    prescritos en nuestros servicios.
  15. Finalmente, hay
    que seguir insistiendo a las autoridades sanitarias y a los
    gestores políticos, como hace repetidamente nuestra Sociedad,
    que es absolutamente necesaria la integración del paciente con
    patología dual en una red unificada de salud mental dentro del
    sistema general de salud pública.

 


Comité Ejecutivo SEPD:


Nestor Szerman, José Martínez- Raga, Carlos Roncero, Pablo Vega,
Marta Torrens, Lara Grau e Ignacio Basurte

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